En Boletín Informativo Abril 2009
El fortalecimiento de los emprendimientos comunitarios (comunidades, cooperativas o asociaciones colectivas), consiste en motivarlos en la aplicación y desarrollo de nuevas tecnologías, que permitan la creación de mayor valor agregado, así como la colocación de sus productos, respondiendo a la demanda de los mercados más exigentes y que en su crecimiento, produzcan más empleos y que cada nuevo empleado sea un comunitario más para asegurar de esta manera el tan ansiado empleo digno y seguro.
Referirse a emprendimientos de “socios sin patrones”, con un conjunto de industrias y servicios de altísima calidad y con una generación de miles de empleos, aparentemente suena a una Utopía, sin embargo, existen ejemplos que se dirigen por ese camino, cuyos logros son dignos de destacar, es el caso de la Cooperativa COLANTA en Colombia, fundada por 64 campesinos en 1964, en el norte del departamento de Antioquía, declarada en quiebra legal durante sus primeros 10 años, al extremo de que el gobierno ordenó su liquidación. En esa época la Alcaldía de Medellín prohibió la venta de leche cruda, y un oligopolio controlaba el 95% del mercado lechero. Pese a ese panorama adverso, la cooperativa se reorganizó en 1973, eligiendo como Presidente a Jenaro Pérez, un Médico Veterinario y Zootecnista de la Universidad Nacional de Bogotá, quien junto a su directiva y el trabajo tesonero de sus asociados, en 1976, lograron vender el primer litro de leche. Con el tiempo, COLANTA modificó la historia económica de Colombia, dejó atrás las burlas y risas de aquellos que consideraron utópico el proyecto, y en la actualidad, sus dueños ascienden a más de 10 mil campesinos de los departamentos de Antioquia, Boyacá, Cundinamarca, Córdoba, Viejo Caldas, Atlántico y Nariño, y los más de 4.500 trabajadores de sus industrias, son también asociados de COLANTA.
Tanques de almacenamiento y pasteurización de la Planta industrial de COLANTA. Medellín, 30/03/2009.
Hoy en día, la cooperativa ha logrado controlar todos los componentes del circuito económico de la leche y la carne, desde la producción de la materia prima, su industrialización, la formación tecnológica, la provisión de insumos y maquinaria para la producción, la creación de una cooperativa de ahorro y crédito propia, la apertura de numerosos centros de venta de sus productos. En la actualidad este modelo ya está presente en Venezuela y el gobierno cubano, estudia la posibilidad de adaptarlo en su país.
Automatización de procesos en la Planta industrial de COLANTA. Medellín, 30/03/2009.
En esta época de crisis, fortalecer a las comunidades productivas de bienes y de servicios, con formación tecnológica, con la internalización de los valores, saberes y destrezas comunitarias, significa transformar la crisis en ese “vivir bien” en comunidad con la sociedad y el medio ambiente, en restaurar la vida armónica.
Personal administrativo de la cooperativa industrial COLANTA. Medellín, 30/03/2009.
