En Boletín Febrero 2011
En una conferencia desarrollada en la Casa de España de la ciudad de Bogotá, el Encargado de Negocios a.i. de la Embajada del Estado Plurinacional de Bolivia, M.C. Arturo Suárez, explicó las razones por las cuales Bolivia se opone al denominado Acuerdo de Cancún aprobado en la Conferencia sobre Cambio Climático realizada en el mes de diciembre de 2010.
En presencia de un grupo de indígenas colombianos y afrocolombianos, que participaron en el Taller “Cambio climático, mecanismos financieros para la reducción de emisiones y papel de las comunidades” organizado por el Instituto para una sociedad y un derecho alternativo (ILSA), el Jefe de la Misión Diplomática boliviana tuvo la oportunidad de exponer, el 24 de febrero, sobre la temática “La posición de Bolivia en las negociaciones sobre cambio climático”.
Encargado de Negocios a.i. de Bolivia en ocasión de la Conferencia sobre Cambio Climático. Bogotá 24-02-2011
La presentación comenzó describiendo el proceso histórico de “emancipación indígena” que condujo a la ascensión de Evo Morales a la Presidencia de Bolivia y los cambios estructurales que están teniendo lugar desde el año 2006: el establecimiento del Estado Plurinacional, la nacionalización de sectores estratégicos y la búsqueda del Vivir Bien.
Participantes del Taller. Bogotá 24-02-2011
El M.C. Arturo Suárez hizo mención a las acciones que la diplomacia boliviana viene desarrollando en defensa de la Madre Tierra como son las resoluciones aprobadas por NN.UU. sobre “Armonía con la Naturaleza”, declaración del “Día Internacional de la Madre Tierra” y la “Resolución sobre el Derecho Humano al Agua y Saneamiento”. También hizo hincapié en las amenazas que conlleva el fenómeno del cambio climático para la existencia de los seres vivos, y la responsabilidad que acarrean los países desarrollados en este proceso.
Con base en este diagnóstico, el expositor boliviano detalló los principales planteamientos aprobados en la Primera Conferencia de Pueblos sobre Cambio Climático, celebrada en Cochabamba en abril del 2010, y que representan una solución real a la problemática.
En la parte central de la exposición se denunció al Acuerdo de Cancún porque su procedimiento de adopción no contó con el consenso de los países asistentes a la conferencia. Así también se cuestionó su contenido porque no representa una solución efectiva para las reducciones de emisiones; y, al contrario, al permitir elevar la temperatura tendrá un efecto de alto riesgo para la vida humana y la naturaleza (muertes, sequías, inundaciones, derretimiento de los polos, etc.).