En Boletín Informativo Noviembre 2009
Un artículo de la revista colombiana “Cambio” publicada el 11 de noviembre bajo el título “Colombia promovió revolcón en el Andrés Bello y quedó expuesta a líos diplomáticos” hizo un relato pormenorizado de la caótica situación institucional en la que se encuentra el Convenio Andrés Bello, con sede en Bogotá, ocasionada por las malas gestiones pasadas y las recientes decisiones de la Reunión de Ministros de Educación (REMECAB), máximo órgano de decisión.

La revista recuerda que el 8 de octubre del año en curso, en París, cinco ministros latinoamericanos de Educación acordaron hacer borrón y cuenta nueva con el Convenio Andrés Bello, creado en 1970 para promover la cultura en el continente, y decidieron desconocer a la secretaria ejecutiva, la boliviana Mirjam Guevara, y a los asesores y ejecutores de programas, y suspender indefinidamente las funciones de las llamadas áreas misionales en educación, cultura, ciencia y tecnología.
El principal argumento de la delegación colombiana para justificar la medida fue la "delicada situación institucional y financiera" de la Secretaría Ejecutiva y para sustentarlo acudió a las irregularidades encontradas en millonarios contratos con entidades territoriales y los escándalos de corrupción que en 2007 salpicaron al organismo.
Venezuela, Chile, Paraguay y República Dominicana, y los representantes de Ecuador y Cuba, firmaron el proyecto preparado por la delegación colombiana y acogieron la propuesta de Colombia de hacerse cargo del pago de la nómina, incluido el secretario ejecutivo (e) Juan Camilo Sierra.
En respuesta, el Ministro de Educación de Bolivia, Roberto Aguilar Gómez, envió una carta a su colega chilena Mónica Jiménez, presidenta de la reunión, en la que le pedía aclarar "si se contaba con el quórum necesario conforme a lo establecido en las normas y si las decisiones fueron aprobadas por la mitad más uno del total de sus miembros o de sus delegados debidamente acreditados.