Discurso del Canciller David Choquehuanca, en el saludo protocolar de fin de año del Cuerpo Diplomático y Organismos Internacionales acreditados en Bolivia

Martes 10 de enero de 2012, por Embajada de Bolivia

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Sr. Decano en ejercicio del Honorable Cuerpo Diplomático, acreditado en Bolivia, Embajador Kenneth Bell Excelentísimos señores Embajadores y Jefes de Misión, Distinguidos Representantes de Organismos Internaciones acreditados en Bolivia, Hermanos Viceministros y Autoridades superiores del Ministerio de Relaciones Exteriores, Hermanos y hermanas,

Deseo agradecer a cada uno de ustedes los buenos deseos para mi país y el pueblo boliviano, expresados en las palabras del Excelentísimo Decano del Cuerpo Diplomático. A nombre del gobierno y pueblo boliviano agradezco igualmente a cada uno de los representantes diplomáticos, a los pueblos y gobiernos que representan, por el importante trabajo que han realizado este año en Bolivia y que sin duda ha permitido consolidar aún más las relaciones con Bolivia. Permítanme expresar a nombre del gobierno de mi país y el mío propio, mis mejores votos por el bienestar personal de cada uno de ustedes, sus distinguidas familias y fundamentalmente por la prosperidad de sus naciones, esperando que el próximo año sea lleno de logros en beneficio de nuestros pueblos. Como cada fin de año sabemos revisar lo que se ha hecho durante el año y proponer nuevas metas para el año que viene, nos encontramos ante una economía mundial desacelerada, conforme lo vemos a causa de la debacle del modelo neoliberal y la crisis terminal y estructural del capitalismo.

Ello nos hace recordar las décadas 80 y 90 cuando estuvimos en campaña permanente sobre la deuda externa de los países pobres, que en ese entonces parecía impagable, pero ahora estamos viendo que es la deuda del capitalismo que es impagable, la deuda de los algunos países mas desarrollados. Estamos viendo que el modelo neoliberal se cae, que las economías capitalistas están en crisis. Debido a nuestra dependencia de estas economías, el quiebre de esas economías nos afecta los ingresos a los países de la región, la crisis capitalista mundial nos obliga a buscar necesariamente otras alternativas y ampliar los mercados a otras economías. En el marco de esta crisis del capitalismo, sentimos hacer profundas proyecciones por el bien de la humanidad, que estamos en un buen momento para debatir, analizar y proyectar la gran unidad de los países de América, para poder liberar a nuestros pueblos.

Estas mismas necesidades impulsan a los presidentes dar nacimiento a la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) en medio de la crisis estructural del capitalismo, o más bien colapso terminal de la economía capitalista, del modelo occidental de desarrollo. El nacimiento de la CELAC como fruto de la crisis, es el acontecimiento político más importante en el continente en los últimos 100 años. Luego de 500 años de resistencia indígena, después de 200 años de independencia, por fin nos juntamos para reconstruir el Vivir Bien. Es una esperanza para los pueblos de Latinoamérica y el Caribe, porque por fin los países divididos por el imperio, los países explotados por las potencias, los países humillados -a veces militarmente, políticamente- nos juntamos en el mejor momento para cuestionar la crisis del capitalismo.

La Celac no hubiese sido posible, de no haber cambiado el mapa geopolítico en la región, marchará en la dirección que le vayamos imprimiendo nuestros pueblos, como lo dijo la presidenta argentina, Cristina Fernández, que nunca antes habíamos tenido tantos presidentes al mismo tiempo sentados en una mesa… tantos que se parecieran tanto a sus pueblos. El impacto del organismo depende del compromiso adquirido por sus líderes políticos y por los movimientos sociales que tengan la convicción en el papel protagónico de esta comunidad para la región Para garantizar esta reconstrucción para los latinoamericanos y caribeños, todos nuestros movimientos sociales hay que acompañar a los Presidentes Latinoamericanos y Caribeños, todos los movimientos sociales que estemos convencidos de este proceso de reconstrucción del Vivir Bien y hermandad latinoamericana sin vacilación en la Celac.

La Celac será un instrumento que permitirá a los países construir su soberanía política y económica, hecho que es el fundamento más importante de la Celac para fortalecer su política y su economía. una nueva organización regional, donde podamos debatir cómo hacer frente a la crisis energética, económica y alimenticia, climática, que asola a los países de Latinoamérica y el hacer avanzar el proceso de descolonización hacia la reconstrucción del Vivir Bien que están llevando a cabo algunas naciones de ese bloque.

Fortaleciendo la hermandad continental, la Celac da a los países latinoamericanos las herramientas para impulsar la reconstrucción del Vivir Bien, con el gran sueño de construir modelos de gobierno, de naciones, de pueblos, sin oligarquías, sin jerarquías, hasta sin monarquías. A la vez, iniciar la recuperación de los recursos naturales y crear un ente financiero con créditos amigables para construir un nuevo modelo económico. Siendo tan diversos los latinoamericanos y los caribeños, y respetando nuestras diferencias de carácter ideológico, político programático, es una gran esperanza para los pueblos, para los gobiernos, que nos permite tomar decisiones definidas sobre el capitalismo, el neoliberalismo, sobre los derechos de la Madre Tierra.

Conformada por 33 países de Latinoamérica y del Caribe, los países latinoamericanos y caribeños de la Celac tenemos todas las riquezas necesarias para la reconstrucción del Vivir Bien en nuestras naciones y poder consolidarnos como una alternativa . Para resolver los problemas sociales, especialmente para la gente más abandonada, la Celac impulsara el comercio de complementariedad y no de competitividad, para lo cual son necesarios entes financieros que refuercen la hermandad entre los pueblos.

Entre los ejes centrales de la Celac, podemos destacar la universalización de la educación y de la salud, así como los planes de debatir los servicios básicos como luz, agua y el servicio de comunicaciones, servicios que jamás deben ser de negocio privado, sino de servicio público, porque son parte de la vida, parte del ser humano. Ante el peligro del colapso de las crisis y la desesperación de algunas potencias, en el mismo día de su creación de la CELAC el presidente Morales señalo, que en algunos continentes, con el pretexto del terrorismo y la violación de los derechos humanos, acaban con presidentes para después adueñarse de sus recursos naturales.

Señalö que al finalizar con los mandatos de determinados líderes en el mundo, se girará la mirada hacia Latinoamérica, por lo que indicö que es importante prepararnos para defendernos de cualquier agresión a los países latinoamericanos y del Caribe. A juicio del presidente Morales, esas intervenciones son más por los recursos naturales de esos países, en una estrategia que calificó de la nueva "metodología del capitalismo": para tratar de resolver su crisis financiera con los recursos naturales de otros países. Ante esas pretensiones de estas potencias, resaltamos la valiente posición que ha asumido el Gobierno ruso, que pretende hacer frente a esta situación, el valor de China y Rusia como polos de poder mundial y por eso tiene tanta importancia el nacimiento de CELAC, como otro de esos polos del mundo pluripolar. Con esta posición asumida por el Gobierno de Rusia y de China, estas potencias no podrán impedir que el mundo pluripolar se defienda” y se consolide..

Por otra parte, la representación del ALBA ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU manifiesta que la resolución de ese Consejo sobre la situación de los derechos humanos en Siria carece de equilibrio por su cantidad de denuncias infundadas basadas en datos ficticios de supuestos arrestos, torturas, ejecuciones, y persecución de manifestantes y periodistas, lo que más bien refleja las intenciones de intervenir en los asuntos internos de Siria con el pretexto de la supuesta protección de vidas humanas. El gobierno ruso calificó de inaceptable el proyecto de resolución presentado por los países occidentales, por considerar que el proyecto de resolución desgraciadamente es politizado y parcial, de manera que veladamente brinda la posibilidad de iniciar una intervención extranjera con el pretexto de defender a la población civil. Bolivia fiel a sus principios constitucionales no acepta la violencia en la resolución de los conflictos.

Bolivia como país pacifista siempre será partidaria de que se hallen respuestas a los problemas, más allá de la violencia torpe, que no conduce nunca a soluciones definitivas. Somos partidarios de los llamamientos urgentes a que superemos nuestros limitados intereses particulares como naciones y pueblos, como comunidades y personas individuales. Estamos aun a tiempo de que se restablezcan la confianza, responsabilidad y solidaridad en el concierto internacional. El planeta esta gritando mensajes de auxilio para recuperar los valores de la fraternidad y el entendimiento en la diversidad, el respeto al equilibrio entre el hombre y la naturaleza, la justicia social, los derechos humanos, o el derecho a tener un futuro.

Si no escuchamos, corremos el riesgo de consumirnos en la indiferencia y la autodestrucción, que se extenderán por todo el mundo entero. No podemos dejar que se desate una gran tormenta, cuya intensidad y poder de destrucción, nos obligue a todos a replantear nuestro comportamiento como seres humanos y dirigentes de nuestras naciones. No dejemos que los conflictos continúen condenando a los pueblos a extremos de violencia, hambre y pobreza, problemas sociales, económicos y políticos agravados por un evidente deterioro de las condiciones de vida en nuestro planeta.

Todo parece indicar que el mundo en general anda buscando respuestas. El mundo anda buscando nuevos equilibrios, que le permitan en lo político, social, económico, ambiental y cultural, encontrar nuevas alternativas y soluciones. Profundizando y acelerando este proceso de cambio, delegados de organizaciones sociales regionales y nacionales, de naciones originario indígena campesino intercultural afrobolivianas, del magisterio, del empresariado privado, del sector intelectual y académico, así como del Estado municipal, departamental y nacional, nos acabamos de reunir en el Primer Encuentro Plurinacional para Profundizar el Cambio.

El llamado Estado colonial y mendigo ahora se está convirtiendo en un Estado plurinacional, donde ministros y dirigentes sociales nos encontramos en la tanta al mismo nivel, sin jerarquías, a tal grado que algunos ministros y ministras, nos confundimos con los demás asistentes, como siempre es nuestra costumbre en congresos, ampliados y talleres. El espíritu de esta asamblea del pueblo es definir la política económica y productiva nacional, hilvanar un nuevo mandato y una nueva agenda de prioridades para el país, hacer una histórica alianza entre los distintos sectores de Bolivia con el fin de que el país se construya desde el propio pueblo conforme a su visión de país, y no solo desde los partidos políticos o desde cómodos escritorios burocráticos. Ni siquiera nos admite pensar que el proceso iniciado en Bolivia el año 2006 pueda volver al estado anterior de cosas en el futuro.

Los delegados nos están indicando que estamos ya ante el inicio de la reconquista definitiva de la soberanía por el soberano, que vuelva al seno del pueblo luego de haber sido usurpada durante cientos de años, desde que la revolución francesa la entregó a las castas burguesas de izquierda y derecha, huérfanas de cualquiera comunidad, sin arraigo ni pertenencia a ningún territorio, sin raíces ni identidad en ninguna nación, dejando políticamente amparado al campo, a las comunidades rurales y el naciente proletariado de pueblos y villas. Sin aún haber podido cambiar estructuras de explotación y exclusión que prevalecieron cientos de años, hemos logrado una importante incorporación a todos los Poderes del Estado, al Ejecutivo, Legislativo, y el Judicial de delegados y en particular delegadas indígenas y de las grandes mayorías anteriormente relegadas al manejo del Estado.

Contamos sin duda con un Estado menos racista que hace años, el Gobierno del Presidente Morales ha aprobado leyes sociales para cambiar el marco legal excluyente que existía y ahora tenemos leyes más incluyentes. Se ha tratado de implementar a través de la aprobación de leyes fundamentales, la vigencia total y plena del texto constitucional del Estado. El compromiso del Gobierno del Presidente Morales, sobre todo con las mayorías bolivianas, pero igualmente con todos los bolivianos, es incuestionable. No estamos exentos de cometer equivocaciones, eso es parte de la naturaleza humana, pero el compromiso con el pueblo es inequívoco. Sobre la violencia que se ejerció en contra de los hermanos indígenas que marchaban por el Tipnis, el hermano presidente Evo Morales comparte la indignación expresada por el pueblo boliviano. Es un hecho que duele bastante y nunca debió suceder. El hermano Presidente pidió, y sigue pidiendo disculpas a las familias víctimas, que le perdonen, pero quiere también que sepan que no hubo una instrucción de él, porque no fue ni nunca será su voluntad ni la del gobierno, puesto que no hubiera podido ordenar que agredan a los marchistas, si cuando fue dirigente sindical ha sufrido esas agresiones y torturas.

El presidente Morales ha ordenado una investigación imparcial y objetiva de los hechos para esclarecer las causas y la forma violenta con la que actuó la Policía, una Comisión Investigadora de Alto Nivel con la presencia de organismos internacionales, como la ONU y la UNASUR, de la Defensoría del Pueblo y de representaciones nacionales, esperando que sirva de ejemplo para que nunca más pueda volver a suceder. Un hito importante de este proceso a nivel nacional y sin parangón a escala internacional, constituyeron las elecciones judiciales que se realizaron con el objetivo de descolonizar y democratizar la administración de la justicia en el país.

Este proceso singular llevado a cabo por mandato de la Constitución y la ley, ha marcado una elección que buscó fundamentalmente dejar de lado la injerencia del padrinazgo de partidos políticos, evitar que se imponga la ventaja económica o a favor de los candidatos a magistrados como tradicionalmente se hacía bajo la anterior forma de elección. El extremo, lamentablemente, nos condujo a que la mayor parte de los candidatos sean desconocidos para gran parte del electorado. Sin duda este proceso ha sido complejo ya que es difícil descolonizar el derecho y democratizar la justicia en Bolivia que por años prevaleció bajo la forma prebendalista y de cuotas políticas partidarias en la designación de autoridades judiciales.

Sin embargo, esta participación democrática con el voto del pueblo, al margen de los resultados que pueden ser interpretados desde distintas ópticas, en un ámbito plural, dignifica la justicia, transparenta el accionar del órgano judicial y fortalece el papel del ciudadano en democracia. Apenas hemos comenzado y a partir de aquí la elección de los administradores de justicia irá mejorando cualitativa y cuantitativamente. Pero nuestro avance no solo fue a nivel interno, también contribuimos activamente a implementar y crear mayor conciencia en la defensa de la Madre Tierra, en defensa del planeta y de su ecosistema, así como en la concientización del Agua y el Saneamiento como un Derecho Humano. Ambos aspectos contribuyen inequívocamente a la dignificación del ser humano en sus necesidades básicas y elementales para preservar su vida, así como en su equilibrio con la naturaleza, y que encontraron eco en la Comunidad Internacional.

De igual manera, basados en el rescate de las propiedades alimenticias existentes en estas tierras hemos solicitado la declaración del Año Internacional de la Quinua en 2013 a la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y recientemente se logró el apoyo de los jefes de Estado de la región tanto en la XXI Cumbre Iberoamericana, celebrada en Asunción-Paraguay, como en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), celebrada en Caracas. La quinua es una respuesta al cambio climático.

17 Conferencia de Cambio Climático

Bolivia tuvo un papel destacado en la ultima fase de las negociaciones de la convención del Cambio Climatico de las Naciones Unidas, apoyando el criterio de “Desarrollo con Equidad”, participando activamente con propuestas en la redacción del texto sobre el Fondo Global Verde, el Comité de adaptación, el Centro de Tecnologia y la creación de un Mecanismo de Gestión Integral de Bosques con acciones conjuntas de mitigación y adaptación sin mercados y alternativo a RED. Asimismo apoyo en la creación de un nuevo grupo de trabajo para diseñar el nuevo instrumento legal que empezara a regir lo mas pronto posible las relaciones internacionales en cambio climático, una vez concluido el segundo periodo de compromisos del protocolo de Kioto.

Sin embargo, también critico rigurosamente los vacios del documento sobre el segundo periodo del Protocolo de Kioto, la poca claridad en los números para la reducción de emisiones, la baja ambición en las ofertas de reducción y la apertura de mercados de carbono y advirtió sobre el grave peligro de aprobar la creación de nuevos mecanismos que no resolverán la crisis climática.

Hemos insistido también en el ámbito de la Defensa de la milenaria hoja de coca, y tomamos la decisión de denunciar la Convención Única de Estupefacientes con la finalidad de lograr que se nos respete practicar nuestra cultura de hacer valer el derecho de los pueblos a los usos ancestrales de la hoja milenaria. En ese sentido ha previsto a la vez un proceso de nueva adhesión a la convención reafirmando su compromiso con los mecanismos de fiscalización universales de lucha contra el narcotráfico. Bolivia rechaza absolutamente la fabricación y tráfico ilegal de drogas, los que se realizan en ámbitos ajenos al valor cultural y ancestral de la hoja de coca en Bolivia. Revalorizamos las propiedades medicinales y alimenticias de la hoja milenaria.

El tráfico ilícito de drogas y el crimen organizado a él asociado, son una fuente constante y permanente de violación de los derechos de los individuos y de la sociedad en ámbitos cruciales como la salud y la seguridad. La legislación y las políticas públicas orientadas a enfrentar el narcotráfico no solamente han sido insuficientes sino que muchas veces se han traducido en la afectación de derechos fundamentales sin que el crimen organizado, sin embargo, se vea seriamente afectado. Hay mucho por hacer. El fenómeno del Narcotráfico es uno de los problemas que nos toca enfrentar de manera integral bajo el principio de responsabilidad compartida y en ese esfuerzo el Gobierno Boliviano ha realizado acciones en la lucha contra este flagelo cumpliendo su compromiso con la Comunidad Internacional en el marco de esa responsabilidad que a Bolivia le toca.

En el tema marítimo, pilar de nuestra política exterior, hemos insistido e insistiremos en la necesidad de reparar una centenaria injusticia, cuya demanda es inclaudicable para Bolivia y que afecta la verdadera integración que debe existir en nuestro continente. No renunciaremos al diálogo directo pero utilizaremos legítimamente los mecanismos pacíficos que el derecho internacional y los organismos internacionales nos brindan para poder tratar el tema marítimo y sus posibles soluciones, como fiel interpretación de la voluntad del pueblo boliviano.

Considero que durante la presente gestión, el relacionamiento externo de Bolivia con el mundo fue fructífero y procedimos a firmar acuerdos con muchos países a fin de estrechar el relacionamiento bilateral, en el más amplio ejercicio soberano de Bolivia. El ejercicio de la soberanía está íntimamente ligado a la conformación de bloques regionales que tengan la capacidad de incidir en el escenario mundial, en cuyo marco Bolivia es participe de una Integración con soberanía.

Quiero por todo ello, manifestar el agradecimiento del Gobierno y pueblo de Bolivia a todos ustedes, dignos representantes de la comunidad internacional aquí presentes, por sus muestras de amistad con Bolivia y su simpatía manifestada con el proceso de cambio en Bolivia, que se ha traducido en el inicio de profundas transformaciones de lucha contra la pobreza, la exclusión, el racismo, la corrupción y toda forma de dominación e injerencia.

No podemos desconocer que hoy las mayorías tradicionalmente excluidas en Bolivia, ahora pueden participar y hacer escuchar su voz en busca de oportunidades para que todos los bolivianos y bolivianas podamos avanzar hacia un verdadero equilibrio económico, político y social.

Gracias pues, Señoras y Señores Representantes Diplomáticos, por su acción y por sus esfuerzos constantes en favor del entendimiento, la cooperación y el relacionamiento entre nuestros pueblos. Que este fin de año y el inicio del nuevo año permita a cada uno de nosotros albergar en nuestros corazones, un clima de mayor entendimiento, paz, prosperidad y felicidad.

Jallalla hermanos!

La Paz, 16 de diciembre de 2011

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