En Boletín Mayo 2011
Las temáticas abarcan desde el desplazamiento de los pueblos de sus tierras y territorios hasta la reparación por bienes culturales, derechos intelectuales, prácticas religiosas y espirituales de que hayan sido privados. Pidieron, de igual modo, que los gobiernos adopten leyes que impliquen la reparación a los pueblos indígenas afectados, su reparación por la privación de tierras o recursos, la eliminación de materiales peligrosos en sus regiones y la aprobación de proyectos de desarrollo en sus lugares de origen.
Los asistentes reafirmaron el derecho de las poblaciones aborígenes al masticado de la hoja de coca como una práctica cultural, ceremonial y de salud tradicional, reconocida en la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, adoptada en 2007 por la Asamblea General.
En el Foro Permanente se ratificó el reconocimiento de la quinua como un alimento natural de alto contenido nutritivo y se apoyó una propuesta de Bolivia para declarar el año internacional de ese grano.
El agua fue otro de los puntos esenciales de los debates en la ONU con una férrea defensa del derecho de los pueblos originarios a participar en los debates sobre el acceso y uso del agua, resaltando la posición de Bolivia, cuyas autoridades rechazan la privatización de ese recurso y prohibieron la participación de corporaciones multinacionales en los servicios de suministro de agua.
Otro escenario de negociación internacional en el que se reafirma el principio de consentimiento libre, previo e informado, y en que los pueblos indígenas del mundo defienden su actuación, es la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático, "en todos los aspectos del diálogo internacional" sobre ese fenómeno.
