Relaciones Internacionales
Enfoque de las Relaciones Internacionales
Bolivia se encuentra en un proceso de profundas transformaciones estructurales, funcionales e institucionales, de carácter político, económico, social y cultural, orientadas a una refundación del Estado con una proyección geopolítica regional e internacional.

David Choquehuanca Céspedes
Ministro de Relaciones Exteriores y Cultos
Este proceso de refundación, basado en la cultura del diálogo, la vida, el equilibrio, la justicia y la equidad, permite la formulación de una nueva política exterior de Estado, que sustente la valorización de la identidad nacional, en defensa de sus recursos naturales y su proyección geopolítica en la región, la transformación e industrialización de los recursos naturales, en particular los estratégicos, sus productos y derivados, la articulación de alianzas estratégicas para incrementar la capacidad negociadora del país y el desarrollo de mecanismos operativos para la participación de instituciones y sectores sociales en la formulación y ejecución de la política exterior de Estado.
La expectativa internacional, frente al proceso de cambio que vive el país y su liderazgo, genera un entorno favorable para el nuevo rol que debe asumir Bolivia en su relacionamiento, político, económico y cultural basado en la revalorización y participación de las culturas indígenas, el comunitarismo y la complementariedad.
En el ámbito regional, Bolivia tiene un rol preponderante en el fortalecimiento de los procesos de integración y en la proyección de nuevas alianzas basadas en el diálogo, la solidaridad, la justicia, la equidad y la igualdad de derechos.
El rol protagónico del Estado en el desarrollo nacional exige también el fortalecimiento de los mecanismos de relacionamiento internacional, a partir del diseño, la formulación, la conducción y ejecución de una política exterior de Estado, para asegurar la defensa de la soberanía y la representación de los intereses nacionales en las relaciones con la comunidad internacional.
Dicha estrategia requiere de una política exterior de Estado, con identidad propia, orientada a fortalecer su rol de actor internacional soberano e independiente.
En este proceso, es decisión del pueblo boliviano que se desarrolle una política soberana, sin injerencia externa y comprometida con el desarrollo nacional, que asegure la defensa de la soberanía y recupere la capacidad de decisión en las cuestiones fundamentales del destino nacional.
El nuevo relacionamiento económico internacional implica el cambio del patrón primario exportador por un nuevo enfoque de desarrollo más diversificado, más independiente y con productos de mayor valor agregado nacional que contribuya a resolver los problemas de heterogeneidad estructural, desigualdad y pobreza.
Esta política exterior promoverá un nuevo modelo de relacionamiento internacional en el que prime el ejercicio de la solidaridad, complementariedad, equidad, reciprocidad y el respeto al ser humano, así como la búsqueda de su desarrollo en armonía con la naturaleza, a efectos de inducir una conciencia colectiva sobre la necesidad de cambiar el modelo de industrialización, que evite la destrucción del planeta Tierra.
En este contexto, el Plan Nacional de Desarrollo plantea la constitución de una matriz productiva integral y diversificada en la que los organismos sociales lideren el desarrollo impulsando el proceso de acumulación interna, distribución de riquezas y la erradicación de la pobreza para Vivir Bien.
Asimismo, el Plan orientará la consolidación y fortalecimiento del mercado interno para el estímulo y desarrollo de las empresas productivas, particularmente las micro, pequeñas y medianas empresas, organizaciones económicas campesinas (OECAs) y comunidades orientadas también hacia las exportaciones, de manera que el mercado nacional sirva de plataforma para el mercado internacional.
Finalmente, una política dinámica de promoción de exportaciones y de apertura de nuevos mercados permitirá el desarrollo de productos bolivianos en función de la demanda internacional, sin descuidar la protección del aparato productivo nacional y el uso sostenible de los recursos naturales y humanos.
