En Boletín Marzo 2011
Entre los días 17 y 18 de marzo se llevó a cabo en la ciudad de Cartagena de Indias el “Primer Encuentro Iberoamericano de Diplomacia Cultural” con los auspicios de la Dirección de Asuntos Culturales de la Cancillería colombiana, la Secretaría General Iberoamericana y la Agencia Española de Cooperación Internacional, y en el cual participaron delegados de las oficinas encargadas de la gestión cultural en los países de la región.
“La valoración de los conocimientos y la sabiduría, así como de los modos de vida, lenguas, formas de comunicación y expresiones simbólicas de las culturas ancestrales de los pueblos indígenas originarios” es fundamental para una conceptualización de la diplomacia cultural, reza en uno de sus párrafos el documento “Elementos para una agenda de la diplomacia cultural en Iberoamérica”, preparado al final del encuentro.
En el evento se discutieron temáticas como la situación de la diplomacia cultural en el contexto iberoamericano; la diplomacia cultural en el contexto iberoamericano; las alianzas y competencias de las Cancillerías y los Ministerios de Cultura; la cooperación cultural en el ámbito iberoamericano y el aporte de los organismos internacionales.
Mesa principal del Primer Encuentro Iberoamericano de Diplomacia
Cultural. Cartagena de Indias, marzo de 2011
En su intervención, el delegado de la Embajada del Estado Plurinacional de Bolivia enfatizó en la importancia de tomar en cuenta para la diplomacia cultural a las formas de pensamiento y las prácticas de las culturas ancestrales, de los pueblos indígenas originarios y de los movimientos sociales. ”Reinvindicamos la experiencia cultural civilizatoria de los pueblos ancestrales que comprende códigos de comportamiento milenarios, saberes ancestrales, experiencias de vida, y formas de relación y de comunicación”, expresó ante los concurrentes.
Explicó también que, según la visión holística de la cultura que adopta el Estado Plurinacional de Bolivia, ésta no se restringe a lo hecho por el hombre, sino que incluye a los elementos de la naturaleza, de la Madre Tierra, de la Pachamama. Por ello, se plantea una relación armónica no sólo entre los hombres, sino con la naturaleza, y se proclaman los derechos de la Madre Tierra.
En ese sentido, en Bolivia adquieren similar relevancia tanto el Carnaval de Oruro –declarado Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad- como la defensa y promoción de la hoja de coca. “La hoja de coca en su estado natural es una planta sagrada, posee propiedades benéficas y es un elemento central de la cultura andino-amazónica”, afirmó.
